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¡Revelamos los secretos del Cheese Bar en su 10º aniversario!

01/07/2021 Poncelet Cheese Bar

Aquel 1 de julio de 2010 abrimos las puertas de un futuro apasionante. No imaginábamos entonces que este local, nacido de nuestra tienda de quesos artesanos (2004), se convertiría en lo que es hoy: ¡un verdadero Templo del Queso!  No hubiera sido posible sin vosotros, los fanáticos de este manjar. ¡Gracias!

El Cheese Bar tras la última remodelación en 2020

Parecía una especie de sueño imposible, pero se hizo real. ¿Cómo elaborar una carta en la que todos y cada uno los platos tienen queso?, ¿será entendida?, ¿tendrá éxito? Por los 7 premios gastronómicos que hemos recibido en los últimos 10 años… ¡parece que algo sí que os ha gustado! 😉

Desde luego una carta en la que el queso artesano es el rey no es tarea fácil. A este reto se han enfrentado durante el último año nuestro chef, Carlos Sierra, y todo el equipo de cocina. El éxito ha sido claro, a juzgar por el reciente reconocimiento “Recomendado Guía Repsol” que ya luce en nuestra puerta. De nuevo, ¡gracias!

Algunos de los platos de la carta actual de Carlos Sierra, fotografiados por Studio Alenka Robine

Pero un buen restaurante no se logra exclusivamente con buenos platos, también el ambiente es crucial para que la experiencia sea de 10. Para ello luchamos todos los días cada uno de los miembros de Poncelet: maitre, maestra quesera, camareros, equipo de comunicación, personal de limpieza y también los jardineros del primer jardín vertical interior de Madrid.

El jardín vertical de nuestro Cheese Bar antes de la última remodelación realizada en 2020

El espectacular jardín es testigo de estos 10 AÑOS DE FELICIDAD, porque no podemos referirnos a ellos de otra forma. Cuando os sentáis aquí, justo debajo de este gran manto verde que simboliza el pasto, se os ilumina la sonrisa. Reconozcámoslo, eso no es mérito nuestro, es de ellas: las “empleadas del mes”. Vacas, cabras y ovejas nos miran a través de esas ventanas azules desde los comienzos, recordándonos que lo más importante para nuestro oficio está fuera de estas cuatro paredes: son nuestros campos y queserías. Otra vez, ¡gracias, gracias y gracias a todos los que cuidáis de este oficio artesano!

Cuadros redondos de animales en las paredes y lámparas con forma de ubre en el techo

Como vemos lo esencial es, usualmente, invisible a los ojos. Así lo creemos y así nos lo vino a recordar el año 2020. Un año duro, que, sin embargo, nos dio también muchas alegrías. Fue durante el confinamiento cuando decidimos renovar casi radicalmente la decoración del Cheese Bar, pero por supuesto manteniendo sus señas de identidad: sigue el jardín vertical, siguen los cuadros de animales, siguen las lámparas en forma de ubres, sigue la barra blanca y ondulada representando la leche y, cómo no, continúa en el mismo lugar nuestra preciada CAVA, con forma de diamante porque eso es lo que es: la joya del Cheese Bar.

Al fondo, la barra blanca y la cava de quesos de Poncelet Cheese Bar, con forma de diamante

Y por si pensabais que no había más detalles, os dejamos uno último. ¿Os habéis fijado en el animal que lidera la fila de cinco en cada una de nuestras mesas y delantales, o en las cajas de nuestros postres para llevar? Es Gouda Trufada, la perrita de Yolanda Segura, gerente de Poncelet Cheese Bar. Gouda simboliza el amor que aquí tenemos por el mundo animal y el cariño que ponemos en cada servicio. Podréis encontrarla en otros lugares de este templo construido a base de pasión y esfuerzo, ¡pero no desvelaremos más secretos por hoy!

Aquí te esperamos, con los brazos igual de abiertos que siempre y, naturalmente, ¡repletos de queso! 🧀